jueves, 2 de marzo de 2017

Las Aventuras de Tim pt.1


Sé que no puedo estar todo el tiempo haciendo esto, pero me encanta. De verdad agradezco a mi familia por este don que me han heredado. 

La familia de mi mamá son brujos, pero no son los típicos brujos de hechizos y cosas malas, ellos son distintos; no tienen magia con las manos, ni conjuros. Lo único que los caracteriza es que pueden controlar la mente de otras personas o poseerlas. Cada generación se pasa una habilidad, el poseer o controlar, a mi primo Ivan le toco el de controlar y a mi el de poseer, creo que es el mejor don que existe. 

Lo descubrí una vez que iba de camino a casa y decidí bajarme del autobús para ir al centro comercial. Estaba buscando un libro que tenía ganas de leer, cuando levante la vista al escuchar una voz bastante gruesa que podía sentir las vibraciones en mi propio pecho, era un hombre con grandes músculos que vestía una playera blanca haciendo resaltar sus brazos y sus pectorales. El hombre tomo su bolsa y salió de la librería, pero por algún impulso extraño que salto a mis piernas salí en seguida de él y lo seguí por todo el centro comercial hasta que llegó a una tienda deportiva. Me escondí entre la ropa, para que no me descubriera, tomó unas playeras y unos short para meterse en los probadores. Cuando buscaba en cual cubiculo se había metido, salió y chocamos, cuando me volteé para pedirle disculpas no lo veía por ningún lado.
“Señor...” Me sobresalto bastante al escuchar mi voz y en los espejos que están en frente mi reflejo no es el mismo, no se ve el pequeño niño escuálido sin nada de grasa, en cambio veo al señor con grandes músculos y una playera negra que se estaba probando. “O M G, ese soy yo!?” 
Me acerque al espejo para poder notar mas de cerca y comprobar que no se trata de una broma. El reflejo es real y mis músculos son reales! Hice varias poses como lo hacen los culturistas en la tele y me veía  grandioso.
“¿Ahora cómo le hago para salir de aquí?” Me puse a pensar un momento como rayos entre en su cuerpo, pero intento salirme chocando con la pared pero sólo me lastimé yo solo. “No lo sé, pero disfrutare el momento.”
Regresé al probador y me quito la playera que traía puesta, me pongo la blanca su odor se quedo impregnado y lo disfruto mientras paso la playera por mi rostro.
Salgo de la tienda y decido ir a un restaurante, pido el especial del día siempre lo he querido pedir pero me terminan diciendo que soy muy chico para eso. Esperando mi orden, muchas personas voltean a verme; hombres, mujeres, niños, incluso un muchacho me guiño el ojo cuando lo descubrí viendo mis pectorales.
Mi orden llegó a la mesa y ahora veo porque me decían eso, es una hamburguesa gigante!! No lo podía creer. Los meseros me dijeron que si me la terminaba toda era totalmente gratis. Mientras más avanzaba con la hamburguesa, siempre creía que ya no podría comer mas pero mi cuerpo aun tenía muchísimo espacio. 
Faltándome menos de la mitad, gente empezó a acercarse a mi y ver cómo llegaba al final de cada bocado, comenzaron a gritar y victoriarme por mi hazaña de un campeón. Los aplausos y las emociones crecieron, los meseros me tomaron una foto y yo les regale una sonrisa y un buen bicep flexionado.

Saliendo del restaurante después de toda la fiesta que me hicieron, me anduvo del baño. Abriendo la puerta de los inodoros me detengo en el espejo y hago mis poses de nuevo, mi panza esta grande ahora por tanto que comí y le doy una palmada. Cuando menos me doy cuenta, en frente de mi esta el señor musculoso y yo estoy a sus espaldas. Reviso mis manos y mis piernas, ¡todo es normal ya! Soy yo otra vez.
“¡Dios, no debí terminarme esa hamburguesa!” Escucho al hombre decir antes de darse media vuelta y meterse en uno de los retretes.


Continuara...

jueves, 9 de febrero de 2017

Marion

"Vamos papá es mi turno de usarlo, ya lo usaste toda la semana!”
“Pero no quiero dejarlo”
“Nos toca cada semana, y ya es domingo! Mi día empieza!”
“Bueno pues” dice mi papá poniendo cara triste.
Mueve la cabeza de izquierda a derecha, su cabeza comienza a salir de la boca del traje y cada vez se puede ver más el verdadero cuerpo de papá. Su panza y su cuerpo gordo se hacen visibles, dejando abajo el escultural cuerpo de Marion.
Marion era el entrenador de papá en el gimnasio, cuándo había decidido ponerse en forma para tener una mejor salud. Un día que llegue de la escuela, era común que mi papá no estaba porque era su hora de estar en el gimnasio, pero ese día fue distinto. Había ruido en la cocina, como si estuvieran abriendo un paquete de galletas se oía por toda la casa, camine sigilosamente en dirección al sonido. Me sorprendió ver a un hombre musculoso parado a la mitad de la cocina y comiendo galletas de azúcar. 
El hombre se sobresalto y me dijo que era mi papá. Me contó toda la historia de cómo consiguió las pastillas para entrar en el cuerpo de su entrenador y me dijo que yo también podría usarlo.m
Marion quedo sin vida, mi papá perdió las pastillas que lo podían regresar a la normalidad, pero ahora sólo es un traje que usamos los dos.

Dejando a Marion en el piso, mi papá se va a la cocina para preparar el almuerzo y es mi turno de usar al entrenador del mejor gimnasio del pueblo. 
Me termino de poner el traje y me acomodo bien todo el cuerpo, pongo su rostro sobre el mío para que termine el proceso. 
 Ahora todo queda mas abajo, soy mas alto y empiezo a mover mis músculos. Los empiezo a tocar y me doy cuenta que mi papá no lo ha bañado y me llega el fétido olor a sudor.
“Papá! Desde cuándo no bañas a Marion?” Grito enojado con mi voz profunda y varonil.
“No recuerdo, hijo! Sabes que me gusta su olor!”
“Dios, pero apesta!” No puedo negar que su esencia masculina no me guste, pero ahora si que da asco!
Me meto a bañar, me limpio bien cada parte de mis músculos. Me encanta usar a Marion, su cuerpo esta tan bien definido, su cara es muy guapa, puedo conseguir a cualquier chico que quiera!
Me visto con una playera azul, que hace que resalten mis pectorales y mis abdominales, un pantalón negro ajustado y mis tenis blancos.
Bajo corriendo las escaleras y el almuerzo ya esta listo sobre la mesa.


Continuará...

lunes, 12 de septiembre de 2016

Día Del Padre lll

No quería publicar la historia sin terminar, pero aquí les dejo lo que tengo escrito, tal vez haya cuarta parte, pero esa no es muy segura. 
Una gran disculpa, espero y disfruten la tercera parte.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Sofí POV
Tengo miedo de que mi papá me regañe, ni yo me esperaba cambio tan drástico.
Salgo de mi habitación para poder ir a ver a mi papá, cuando lo deje su transformación estaba casi completa. Al abrir la puerta de su habitación, un grito de una voz muy chillona suena por toda la casa, identifico de donde viene y haciendo mucho ruido con mis pasos, porque mi nueva altura y mi aumento de peso hasta hacen que la madera rechino al pasar.  
Al llegar al baño, un niño con una playera amarilla y un short de mezclilla, está parado sobre una silla y así poder ver su reflejo en el espejo. El niño voltea a verme y su cara de susto se convierte en una con muchísimo más temor, su rostro palidece como si se fuera a desmayar.
"Papá, te encuentras bien"
Al escuchar la palabra 'Papá' su rostro cambia y vuelve a tener color, pero esta vez se pone de un rojo tomate.
"¿Sofí, tú hiciste esto?" el pequeño niño me pregunta, señalando con sus pulgares su pequeño cuerpo.
"Sí, ¿no te gusta?"
"¡Claro que no, soy un niño ¿En qué estabas pensando?!"

*********************************************************************************

Después de un tiempo de discusión sobre el cambio, a mi papá le da hambre y decide que bajemos a comer. 
"¡Por dios, hija! ¿Me podrías alcanzar la mayonesa, por favor?"
Es tan pequeño que no logra alcanzar la parte alta del refrigerador, se ve tan lindo. Un pequeño niño, intentando actuar como un adulto. 

Terminamos de comer los sándwiches que mi papá empezó y que yo termine haciendolos porque sus manitas se cansaron.
"Ahorita vengo, papá, me voy a bañar" jaló el cuello de mi playera y un olor desagradable emana de ella "estoy empezando a tener un mal olor."
"Jajaja, pero quieres ser un hombre adulto y al ser un hombre adulto vienen los malos olores de las hormonas corporales."
Llegando a la regadera, comienzo a quitarme la playera y es la primera vez que veo mi cuerpo actual, es bastante grande; esos pectorales amplios y con un six-pack debajo de ellos, soy un total adonis. Continuo quitándome la ropa, sigo con mi pantalón y al ver mis boxers que sostienen un gran pene, pareciera que no puede contenerlo más. Mis piernas son enormes, son dos grandes columnas de musculo. El momento que más temía, ha llegado y es ver lo que hay dentro de ese boxer blanco. Bajando poco a poco mis nuevos bellos púbicos se van haciendo cada vez más densos.

*********************************************************************************
Papá POV
No puedo creer que mi hija me haya hecho esto, me siento torpe al caminar, inútil al no poder tomar bien las cosas con mis manos, intentar subirme a las sillas es un gran problema al no poder alcanzarlas, quiero hasta llorar.
En lo que mi hija se baña, decido sentarme a ver la TV en la sala. Encendiendo la tele, me sorprendo que el canal sea uno de niños, mi hija tiene años que no esta por esos canales. Iba a cambiar de canal pero los dibujos que están, llaman mi atención y me quedo viéndolos. 

*********************************************************************************

Sofí POV
No puedo dejar de ver mi inmenso pene, moviendo mis caderas empiezo a sacudirlo y choca contra mis piernas, jajaja esto es muy divertido. 
"¡Auch!" creo que lo hice muy fuerte y ahora me duele mucho mis testículos, los tomo con mi mano para así apaciguar el dolor. Reacciono rápidamente y quito mi mano lo mas pronto que puedo, estoy tocando partes que no debería. No sé de donde sale las ganas de llevar mi mano a mi nariz y oler la esencia que tomo de mi nueva entrepierna; es un olor muy excitante, con solo olerlo mi pene comienza a sentirse duro, volteó a verlo y esta semi-erecto. Mi mano derecha toma consciencia propia y comienza a apretarlo, una ola de placer invade mi cuerpo y continuo ahora yo con el control sobre mi mano y mi pene.
"¡Ah!" mi voz me sorprende, es tan grave y cuando gimo de placer suena tan bien que me siento más caliente. Sin intentar detenerme me vengo, lleno el espejo, el lavamanos y la taza de semen.
Después de tan bella experiencia, mi hora de bañarme comienza y continuo frotando mi nuevo cuerpo, pero controlando mi calentura.
Saliendo del baño, me dirijo a mi cuarto con una toalla al rededor de mi cuerpo y otra en mi cabeza. Entrando no reconozco que sea mi cuarto, ya no es rosa y tampoco estan mis peluches, ahora es de color gris y colores opacos.  Me dirijo a mi closet para buscar ropa, y ya no esta la mía, ahora hay ropa talla XLL y de hombre, me pongo unos caquis y una camisa polo blanca, con mis zapatos de papá.
"En la montaña"  mientras voy bajando las escaleras, escucho la voz de mi papá gritando.
Me acerco a la sala y veo que esta viendo Dora La Exploradora, es como ver a un niño pequeño disfrutando de su hora libre.
"¿Papá, qué haces?"
Al parecer no me escucho bajando las escaleras y se sobresalto cuando le hable e inmediatamente apago el televisor.
"Nada, solo buscando que ver en la TV" tímido y asustado se levanta del sillón.
"Esta bien, no te voy a decir nada, para eso te convertí en un niño; para que pudieras disfrutar tu infancia de nuevo"

viernes, 5 de agosto de 2016

Disculpa


Perdón por haberme desaparecido, pero he estado muy ocupado arreglando mi vida de universitario. Espero poder actualizar en este mes, lo que sí les aseguro que la tercera parte de "El Día Del Padre" sera publicada en este mes. Les dije que ya estaba escrita pero le hice algunas modificaciones y aun no la he terminado con los nuevos cambios, espero lo vayan a disfrutar. 
Gracias por su espera, los quiero.

jueves, 21 de julio de 2016

Dia Del Padre ll


Sofi POV

Es mi turno. Después de haber puesto a mi papá en la cama, es mi oportunidad de tomarme la poción que he comprado para poder celebrar el día del padre.
  Una tienda de antigüedades en el supermercado me llamo mucho la atención y decidí entrar, por sí encontraba algo que comprarle cómo regalo a mi padre, una señora como de unos 80 años me recibe en la puerta y me da una caminata por la tienda. Era incomodo, a todas las tiendas a las que he ido te dejan pasear libremente y ver todo con calma en esta, la viejita me platicaba acerca de las antigüedades que poseía, hasta que llegamos a una estantería llena de esferas de vidrio, todas llenas con un liquido. Se acerco a una de ellas y con unos tubos que saco de la bolsa de su abrigo, los sumergió en un tanque azul y después de haberlo llenado y tapado me los entregó. Me explico que seria un regalo perfecto a mi papá, lo regresaría a tener 8 años y a mi convertiría en un hombre de 30 años, para disfrutar el día del padre.
  Destapo el tubo azul y lo ingiero, el sabor es un poco desagradable, pero te deja un refrescante sabor en la garganta. Todo a mi alrededor comienza a quedarse abajo, corro hacía el espejo para poder ver los cambios que estoy apunto de pasar. No estaba muy segura de querer transformarme en un hombre, pero qué mejor regalo que darle un día de padre e hijo a mi papá. Fue criado por mi abuela porque mi abuelo los dejo por otra, no entiendo que padre es capaz de hacerle algo así a sus hijos, así que la señora aserto en darme esta oportunidad a mi padre.
  En el reflejo me veo mas alta, mis brazos comienzan a expandirse a llenarse de vello, grandes músculos comienzan a brotar y mis bíceps toman una muy buena forma, cómo no hacer unas buenas flexiones para resaltar esos músculos. Mi ropa cambia, mi blusa se vuelve mas grande y se ajusta a mis bíceps tomando un color gris oscuro, mis pantalones negros se hacen grandes y toman un color gris deslavado. Él cambió continua en mi cuerpo y la sensación de músculos adolorido es insoportable, un grito emana de mi garganta y es totalmente diferente, no suena como mi voz, suena distinta. Mis pechos se desinflan y estoy totalmente plana, no pasa ni un segundo cuando se vuelven a inflar pero ahora son cuadrados y duros, el dolor del pecho es fuerte pero soportable. Mi playera se empieza a sentir incomoda por lo ajustada pero es como si estuviera hecha para contener todos estos músculos. Mis piernas tiemblan, sé sacuden, es como si hubieran dejado un caer una bomba en mis pantalones porque de la nada se llenan, con mis manos decido aventurarme para tocar mi pantalón. Un dolor en mi entrepierna no me deja llegar a mis piernas,  siento como sí el mundo se detuviera y todo el dolor existente se uniera para dar su máxima capacidad justo en mi vagina. El dolor es tan insoportable que mis piernas se doblan y hacen que termine en el piso, mi vista se torna borrosa y pasa a ser totalmente oscuro. 

Dios, qué mierda, fue el dolor más insoportable que he sentido. Aún sigo en el piso, sigo hecha un ovillo. Empiezo estirando mi pierna y el dolor sigue ahí pero ya no tan intenso cómo antes. Poco a poco voy estirando cada una de mis extremidades, y cada articulación truena, cada parte de mi se siente diferente. Me pongo de pie, me mareo y pierdo un poco el equilibrio, doy unos pequeños pasos al frente y cada paso me sorprende jamás había hecho tanto ruido con mis pies. 
Estoy en frente del espejo, no puedo creer que en realidad sea un hombre pero no cualquier hombre, soy un hombre con grandes músculos que parece cómo si mi camisa estuviera a punto de partirse en miles de pedazos de tan ajustada que esta a mi cuerpo.

miércoles, 20 de julio de 2016

Día Del Padre

 Perdón por la desaparición, pero mi computadora se lleno de virus y las pocas historias que tenia escritas creí haberlas perdido, pero no fue asi. Esta historia la pensaba publicar el día del padre, como es el nombre de esta, pero un día antes sucedio lo del virus.
Bueno, esta historia esta dividida en tres partes, aquí va la primera parte, mañana publicare la segunda.



•••••          •••••••••••••      ••••••••••          •••••         •••




 “Gracias, cariño”
  “De nada, papi”

  Sofi, mi única hija, me levanto temprano con un delicioso desayuno que me llevo a la cama. Hoy es el día del padre y es el único día que puedo pasar entero con mi hija.
  Su mamá y yo nos hemos divorciado hace varios años, llegamos a un acuerdo de con quién se quedaría nuestra hermosa niña, yo solo la puedo tener máximo dos semanas cada tres meses  y casi no la veo por mi trabajo ajetreado. Hoy, tengo un día completo para disfrutarlo con mi hija de 16 años.
  Después de haber terminado el desayuno, Sofi se quedó conmigo en la cama viendo la tv. Se levanto y dijo que iba por otra sorpresa para mi. De verdad que sí la amo, es lo mejor que pudo haber llegado a mi vida, ella cree que es el motivo por el cual nos separamos su madre y yo, pero fue porque ella me había engañado con su jefe.
  Sofi, entra al cuarto con una caja en un envoltorio azul y un moño amarillo.
  “Felicidades, al mejor papá del mundo” me dice mientras lanza confeti y me extiende la cajita azul.
  “Hahaha, gracias hija, no tenias porque comprarme un regalo”.
  “Claro que tenia, papá”.
   Me da un abrazo y un beso en la mejilla “Este regalo cambiara tu vida”.
   No entiendo el porqué ha dicho eso. Sofi, se queda sentada en la orilla de la cama, con las piernas cruzadas. Lleva puesta su pijama de conejito, la que le regale en su cumpleaños pasado. A pesar de tener 16 años Sofi, no es la típica adolescentes que odia pasar el día con sus padre, siempre le gusta salir conmigo y que la trate como una reina.
  Abro la caja rompiendo la envoltura azul y cuando lo destapo no esperaba encontrarme con un bote de vidrio con un liquido entre azul y verde.
  “Qué es esto, hija” 
  “Tú obsequio”
  “Si, es mi regalo pero, pero...” No me deja terminar cuando me interrumpe.
  “Solo bébelo, papi”
  Pone ojos de perrito triste, y claro que no le puedo decir que no a esos hermosos ojos. Sin renegar más le quito el corchó al bote y pongo la boca del cristal sobre mis labios. El liquido al tocar mis papilas gustativas tienes un sabor bastante raro, una combinación entre un café americano con menta, no es un buen sabor. Ingiero todo el pomo y la menta hace que sienta como va pasando por toda mi garganta hasta llegar a mi estómago. El sabor mentolado empieza a expandirse  por todo mi cuerpo y viaja a través de mis venas.
  Siento un gran cosquilleo en mi cuerpo, empiezo a temblar, cada parte de mis músculos se empiezan a entumecer a tal grado que soy incapaz de moverlos. Estoy totalmente inmovilizado, la habitación comienza a hacerse mas grande, mi cama queda a la altura de mi abdomen y mi hija que esta para en frente de mi me ve de arriba hacia abajo. ¿Me he encogido o mi hija ahora es una gigante?
  “Papá, qué bonito te ves”.
   Intento hablar, pero mi boca no se mueve ni produzco algún sonido.
  Es como si de pronto apagaran todas las luces y solo quedara un fondo oscuro.
  Despierto en mi habitación, qué bueno que todo fue un sueño. Doy un salto para salir de la cama, por dios desde cuando la cama es tan alta, muevo mis pies para dirigirme al pasillo.  Capto dé reojo a un niño, me volteo inmediatamente y no puedo creer lo que veo reflejado en el espejo.

viernes, 1 de julio de 2016

Odiando


Cómo puede estar tan feliz? No lo entiendo.
Llevo dos semanas atrapada en el cuerpo de Richard, y ya no lo soporto, es horrible tener todos estos músculos, tener un pene en mi entrepierna y pasar por esas incómodas erecciones que suelen aparecer en el momento menos esperado. El lado bueno es que tengo más fuerza, las personas me tratan mejor aunque aveces intimido. Odió tener que cuidar no chocar con las paredes, mi cuerpo es tan ancho que aún no me acostumbro y mis hombros se la pasan rebotando por todas las paredes. Tener que rasurarme cada tercer día para no parecer un vagabundo, pero digamos que un poco de barba le sienta bien a Richard. 
Richard al parecer siempre a querido ser mujer toda su vida, le gusta andar por todos lados actuando como una mujer, hay veces que coquetea con hombres y eso me pone a dudar sobre las incómodas erecciones que tengo cada vez que veo mi antiguo cuerpo, Richard habrá estado enamorado de mí? 
Por una vez me gustaría experimentar el sexo como un hombre.

domingo, 12 de junio de 2016

Teapot (Tetera)

Hello, darlings! This is Conrad. I'll hopefully be posting more often, around once a week, with a translation or original story. Ta-ta!

¡Hola, queridos! Soy Conrad. Con suerte, voy a publicar más frecuentamente, más o menos que una vez por semana, con una traducción o historia original. ¡Adiós, ta-ta!

Have you ever wished to have the hottest body at the beach? I do, well, used to, all the time.
I found a porcelain teapot in the middle of the beach, and it looked ornate and priceless. When I picked it up, I was eager to examine every little intricate design that gave it an ancient appearance, but I managed to keep my grasp gingerly and careful. I used my fingers to wipe off some of the sand. Once got it all off, I was met with the sight of a mysterious type of very thin calligraphy engraved into the now shining surface. I would’ve liked to read it, but it was in a language I had ever seen -- despite the fact I’d been studying the languages ​​of the world. After a bit more fun in the sun, I gathered up all my things and got ready to leave.. The sun, hidden by a bank of cloud, kept me there for a little while longer so I could snap a picture of the beautiful sunset.
Arriving home, I took the kettle and put it on the kitchen table. I prepared some dinner and ate it on the couch. When I entered the kitchen with my empty plate, the room had a distinct smell. I couldn’t put my finger on it; I could only notice how it entered my pores as well as nostrils to get into my lungs. My best attempts at sourcing the scent led me to notice how it was more pungent nearer to the teapot. I picked up the teapot and sniffed it up close. The smell was so extremely intense it made me gag. The sound of the kettle falling and breaking into thousands of pieces startled me into completely forgetting the terrible smell. Porcelain pieces laid scattered all over the kitchen. They started to shake and move by themselves, coalescing into the shape of a man’s body. It is bathed by a blindingly intense white light.
"Hello, Master."
I couldn’t see the speaker at first, but I could hear he had a very serious and intense voice. What he said left me very surprised. The intense light began lessening, but it still somehow lingered, as if waiting for something.
"Let me fix your eyes." I heard a snap and the light instantly disappeared, but my vision was blurry for some reason. I took off my glasses and saw clearer than I'd ever seen in my life. In front of me is a man, a very muscular one, with a vest of gold that didn’t cover his whole body. He had a big, no, HUGE, set of pectorals, bigger than my head. Goodness, his abs were perfect too -- all my life I’d never seen such a well developed man.
"Who are you?"
"I'm Shut-zar, teapot genie." Could it be true?
"I thought you’d be blue and only exist in the movies."
"You mean the genie from the movie Aladdin? He’s a real tool, and is my cousin by the way, but the real story is not how you humans portray it.”
"Really? You know Aladdin!? " I instantly got so inappropriately excited that being worried or shocked about having a strange man in my kitchen stopped occupying my mind.
"Yes, the two were a couple of damned thieves. Aladdin and his genie stole everything from Princess Jasmine and left her to suffer helpless in the street with her father. "
"So it wasn’t a love story?"
"Of course it was, but not for good. Well, we shouldn’t go on dredging up that horrible story; let’s get back to you. "
"Me? But I want to know more about..." I wanted to implore him to tell me more, but a booming sound cut me off.
"Enough! Stop, or I’ll not grant your wishes "
"Wishes? I have wishes? How many do I have?" What a thrill, I thought, my most fundamental desires will finally have a shot at becoming reality.
"All that you want".
"Anything!?"
"Hahaha, no, I just like to joke. You have three wishes." Damn it. Well, I got three at least.
"Well then, are you ready for your first wish?"
"Yes. I wish I had the best house in the neighborhood."
Boom. My home transformed. My ancient furniture on the verge of collapse was replaced by brand new pieces, and some were even gold! In front of me a shimmering  gray cloud with three tallies appeared. One changed to an X and then the whole thing evaporated.
"Two left, Master," Shut-zar shook me out of my thoughts as I checked out my new home.
"I wish I had a hot body, nearly as big as yours."
I closed my eyes, waiting to feel a change, but soon I realized I wasn’t feeling anything and opened my eyes. I checked my body, my hands patting around, but everything had remained the same: the same clothes, the same belly, moobs like always, all equally disgusting.
"Why am I still the same?" The gray cloud appeared again and another tally was replaced by an X.
"What? No, you haven’t given me the wish!" Shut-zar laughed, but said nothing.
"I want my wish!"
"You'll get it, hold your horses."
"So, why don’t I have to wait for the house’s change?"
"Because it was the first thing you wished for, and I had to convince you the wishes are real."
I wondered if perhaps the genie wanted to make a fool out of me, but I continued anyway.
"My third wish is… I wish he had three wishes." I intended to forevermore wish for more wishes.
"Hahahaha!" His laughter was so intense that it hurt my ears. "You ought to know you can’t do that; people who want to continue but are at the end of their list always try the same thing, even though they know we’re the wisest beings in the world and we can’t be deceived. Poor ignorant people."
I was pretty disappointed, as I had always thought of doing that if someday I met a genie, and it made me feel smarter.
I asked myself, should I wish for lots of knowledge so I can get my dream job, or should I wish for my dream job without knowing much about it? I immediately knew the answer.
"I wish I had the best job where I can generate enough for plenty of luxuries without having to worry."
The gray cloud appeared again and now is just filled with Xs.
"We’re all finished, and my work is done." With another bright light, he disappeared.
"Noooo! My wishes!"
Oh well. I felt I’d been scammed, but at least I had the best home furnishings and gold to help me out of poverty.
Putting away the leftovers, I was slightly intimidated by my new kitchen as it was very luxurious, and I certainly didn’t want to damage or touch anything. I got in my new bed, which was a thousand times larger than the old one. With a bit of TV, a nice addition, I fell asleep.





I woke up to a knock on my bedroom door.
"Mister Marx, can I come in," said an unknown woman’s voice., I didn’t know what was happening or why she called me Mister Marx.
"Yes..." My voice sounded different, rougher and deeper.
The grand door opened. Through it entered a very beautiful woman wearing a white blouse and black pants.
"Good morning," her voice, very sweet, chimed to me.
"Where am I?"
"Ummm ... In your suite," said the lady as if it was blatantly obvious. But then that means I’d truly be in a suite ... Wait, suite, breakfast in bed? Was this my wish?
"Excuse me," I gravelled, quickly sidestepping her and running straight to what had to be the bathroom. It was quite different, it was too large and luxurious, and the mirror was instead on the right. The first sign of change that I managed to see out of the corner of my eye was that my skin was newly darker or, more precisely, more tanned. I turned my face toward the sight, and I loved my new face and new body. I was totally brimming with muscles, I had the best body one ever could’ve wished for.
I rubbed my hand over my pecs, big and spacious, and felt every hair on my chest go through my fingers, and then continued on to my abdomen, on which I could feel every muscle brush against the palm of my hand.
Every bit of my new body was amazing.

That’s the story of the best three wishes ever wished in the world. I am now the owner of one of the most luxurious hotels in the world, and I am amongst the richest and most important people.
I hoped to encounter another genie teapot eventually, as I’ve been told it’s not the only one.

martes, 24 de mayo de 2016

Inexplicable

Hey, guys! I have an amazing surprise for you. This blog will be bilingual (English and Spanish)!
From now on, we’ll have a new writer and translator, he's name is Conrad, please make him feel like home. He translated his first story and I really loved it, so I couldn't give me the pleasure to ignored him and I offered the best opportunity.
Here is the story. Welcome Conrad.


“What's up, my love?"

"Please do not call me ‘my love.’"

"Why Baby?"

"Because it is weird for you to say that in the body of a man."

"I didn’t choose to end up like this!"

        • • • • • • • • • • • •


Cecil was walking down the street when a bum asked her for a few coins. She always gives to those who have the most need; it makes her feel good about herself.

"Please sir," she says, leaving him $50, “spend it on something useful."

"Thank you, good girl," says the hobo, holding her hand. The smell of him after having gone days without bathing hit her very strongly in the nostrils; she had a grimace of disgust but took no effort to shake off those hands of his. "Take it and spend it on something useful," he said, putting a stone in the palm of her hand.

The tramp released her hands and she reviewed the piece of stone that now was in her hands.

"Thanks," was all she could say before walking away.

On the trip back to her house she kept the stone the bum had given her in her bag - she kept it because the gentleman had given it to her as a gesture of kindness, she was reflecting on her life when she passed through a gym and watched the people in there as they did their best to be fit. She wondered what it would feel to have a sculpted body while watching a guy training his arms; she saw his biceps as they expanded with each repetition and felt the desire to have them in her hands.

She resumed her trip back home and felt her body began to shake - every part of it felt like jelly until it stopped working and fell off her spot on the bench at the bus stop.

Her body stopped shaking. She saw her legs lengthening and hair starting to grow in blonde along the span of her legs. Her skirt transformed into black athletic pants and they covered her new legs, which felt like every single muscle below her waist had started developing. She began to feel something was pushing through her vagina; a lump began to show in her crotch. With her hand she decided to venture out and touch her new masculine member. She noticed more change happening to her - suddenly she saw how blonde hair appeared to have burst forth from her arms, and since those arms had also been beefing up, her blouse could not contain their new and amazing biceps and ripped the sleeves into a thousand pieces. A pain started from her waist to her neck while her feminine body exploded with masculinity: pecs, abs and back growing and hardening into a perfect “v”, ovaries dropping as testicles into a brand new scrotum, and her widening neck bulging out with an Adam’s apple. The pain was stronger than a hernia and she howled in agony. Her own cry terrified her, because it was not a woman's scream but was a scream of a manly, virile, deep voice. The pieces of her blouse scattered around her furiously amassed on her body to form a new men’s shirt.

After her transformation, she ran straight home, and her husband had not yet arrived. She hurriedly bounded up the stairs to get to the bathroom and look in the mirror… she could not believe that the blond dude with an extremely handsome face who appeared in the reflection, was who she was.

She went to start doing poses to highlight her new muscles, but when she lifted her arms to see herself flex her massive biceps, she froze when a faint yet familiar scent filled her nose. She brought her face to her newly hairy and masculine right armpit. "Now I smell like a real man," she declared in her recently ultra manly voice.

She loved her new scent, no, his new scent, so much that he could not help but inhale it and look in the mirror. His musculature was accentuated very well by the shirt he had on.

“I’m home, my love!" 

A startled Cecil, hearing the voice of his husband, closed the door immediately. "Who’s up there?" asked the unsuspecting spouse, Taylor, shouting up the stairs. While ascending them, his nose picked up a strange smell.

Taylor knocked on the bathroom door. "Honey, is everything okay?"

“What I do? What do I do,” the now he asked himself in panic. Cecil was worried immensely by how his husband might react.

"I'm fine, honey."

Taylor heard the voice of a man and realized that the odor he had smelled was the odor of a man after working out. "Whoever’s in there, open up or I’m calling the police!"

The door opened and a blonde man, tall and broad, came out of the bathroom. Taylor got into a stance to defend himself against this huge muscleman.

"Calm down my love, it’s me, Cecil," said the attractive man to Taylor.

"What have you done with my wife?" 

Cecil's boyfriend hurried to throw a punch the attractive blonde stranger, but he stopped it with his bare hand.

"Woah! My love — I've stopped your blow! I really do have tremendous strength," said Cecil. He let go of his husband's fist to strike a pose pridefully showing off his mountainous biceps.

After Cecil told Taylor what had happened to him, they decided to investigate what had happened, what had produced such a change.

“My love, this, being a man, is incredibly amazing," said Cecil as he got up from his chair to perform poses, muscles exploding. 

"I don’t want to go back to being a woman," the muscular, manly hunk declared, here to stay.






I hope that you have enjoyed it, you'll be reading more from him.